Resaca canicular (II)

En el anterior post hablamos de la primera fase de nuestra estancia veraniega en Canícula, centrada en la investigación de los procesos creativos de diferentes profesionales y colectivos. Esta etapa, unida a la recopilación y puesta en común de referencias previa a nuestro viaje a Madrid, desembocó en el taller “Reacción en cadena” que se llevó a cabo en la Sala Amadís de INJUVE el 24 y 25 de agosto.

Antes de hablar sobre el taller nos gustaría dejar claro cuál es el objetivo principal de La Criminal. Centramos nuestra actividad en la exploración de dinámicas generadoras alternativas. ¿Qué quiere decir esto? Que buscamos vías de creación que se salgan de los cauces típicos; cauces que imponen rigidez y limitan enormemente las posibilidades de alcanzar resultados sorprendentes o novedosos. Y esas vías de creación toman como punto de partida la restricción. Habitualmente todo el proceso queda plasmado en una obra autoeditada (libro o fanzine) con licencias Creative Commons.

¡Y ahora sí! ¿Cómo se desarrolló este taller? Tras la introducción por parte de INJUVE y del equipo de mediación pista34 procedimos a hablar de nuestro trabajo como colectivo y dar paso al contenido que ocuparía el primer día, dividido tres bloques en lo que nosotros consideramos unidades mínimas (palabra, imagen y formato). Cada bloque se dividió en una parte teórica (con referencias y ejemplos de todo tipo que consideramos fundamentales) y en una parte práctica con ejercicios de dificultad creciente y puesta en común con los alumnos. Aprovechamos la comida (preparada con mimo y amor de abuela) para presentarnos de manera individual y hablar sobre el taller, la creatividad, la cultura y los delfines. Los fantásticos participantes se involucraron desde el principio en nuestra reacción en cadena y generaron resultados sorprendentes en todas las unidades explicadas. Exhaustos, al finalizar la tarde nos dirigimos raudos a mojar el gaznate y forjar lazos refugiados del calor madrileño. ¡Nivelazo!

Y llegó el segundo y último día de taller. Explicadas y asimiladas las unidades mínimas tocó unirlas en diferentes dinámicas combinatorias: ¡palabra, imagen y formato en la turbomix creativa! Después de la comida y posterior ingesta de tés, cafés y chocolates para combatir la modorra estival propusimos el ejercicio final, consistente en la generación de una dinámica grupal. Todos los participantes pasaron a formar parte de un equipo que debía dialogar, proponer y caminar hacia una solución final. Las ideas empezaron a brotar y derivaron de manera fluida y natural hacia un juego con una serie de roles, restricciones y elementos de azar: habían pasado de la generación de una dinámica a la estructuración de un juego de mesa. Nos hicieron sentir criminalmente orgullosos…

Terminado el taller llegó el momento de realizar la presentación pública de nuestra estancia, materializada en un display que resumía todo nuestro proceso, incluyendo la fase de investigación, de realización de la dinámica común con los diferentes profesionales y colectivos y los resultados del taller, con presentación del juego de mesa incluida por parte de los alumnos. Y después…momento de relajación con todos los asistentes, el equipo de INJUVE y pista34 entre cañas, vinos y tapas madrileñas.

Tenemos claro que todo el proceso nos ha hecho crecer. Agradecemos al equipazo de pista34 su genial trato y mediación, a INJUVE su disposición a la hora de permitirnos investigar y explorar en la sala, a toda la gente que ha participado en las jornadas de investigación (Colectivo Cerdas, Blanca Lacasa, Pedagogías Invisibles, Cumpleaños en el Bloque, Coco-D, Daniel Montero, Lucía Baeza, Genoma Poético, Bea Enríquez, Cinta Arribas, Lucas Agudelo y todo Dibujo Madrid) y al pedazo de participantes del taller, que se lo curraron, y mucho.

 

¡Gracias a todos! ¡Sois chachis!